Ordenar el estante de las especias y retirar los botes vacíos

Ilustración de un paisaje

Con el paso de los meses, el estante de las especias tiende a llenarse de botes que apenas contienen ya nada, mezclados con otros recién comprados que sí están completos. Esta mezcla dificulta encontrar rápidamente lo que se necesita, porque hay que agitar varios botes antes de dar con uno que realmente tenga suficiente contenido.

Dedicar unos minutos a revisar el estante, retirar los botes casi vacíos y reorganizar el resto, permite recuperar el orden sin mucho esfuerzo. Los botes que quedan vacíos pueden reciclarse, mientras que los que aún conservan algo de producto se colocan más al frente, donde resulta más fácil encontrarlos la próxima vez.

Un estante que vuelve a ser útil

Esta pequeña revisión también ayuda a descubrir especias que llevaban tiempo escondidas detrás de otras, y que todavía se pueden aprovechar en algún plato. En lugar de comprar una especia nueva sin necesidad, muchas veces basta con mirar bien lo que ya hay guardado en el fondo del estante.

Ordenar las especias por tipo o por frecuencia de uso facilita aún más esta tarea, ya que las que se emplean casi a diario quedan a mano, mientras que las que se usan solo de vez en cuando pueden colocarse un poco más atrás sin que esto suponga ningún problema real.

Con el tiempo, revisar el estante de las especias se convierte en un pequeño hábito que apenas lleva unos minutos, pero que marca la diferencia. Cocinar resulta más sencillo cuando cada especia está donde se espera, y los botes vacíos dejan de acumularse sin sentido en un rincón del armario.